Perdón sin olvido
Hoy, Carrie Bradshow -sí, ella logra representar problemas que más que entretenerme me dan vueltas-planteó la eterna pregunta que nunca he logrado dilucidar: ¿Se puede perdonar sin olvidar? La primera vez que me acuerdo haber discutido el tema tengo que haber tenido trece o catorce años. Estaba en medio de una de esas clases en que para variar hacíamos cualquier cosa, menos lo que la persona de al frente había planificado, y la Cote me proponía que perdonar no implicaba olvido. La Coni y yo -que nos sentábamos detrás de la Cote y la Andrea- opinábamos que no. Que simplemente no se podía, porque perdonar implicaba haber olvidado también. Hoy no sé si eso es así o no. Es un tema, al igual que algunos otros que no he zanjado en mi vida, y que en un fin de semana como éste afloran. El deseamor fue un ítem en estos dos días, donde se me planteó nuevamente si era posible lo del perdón sin olvido. Es complejo, y mucho, más aún cuando se trata de heridas inmensamente profundas que se piensa como imposibles de curar. Esos dolores que han hecho tanto daño, que si el perdón fuera igual que el olvido , entrarían en la lista de los jamases. Pienso en las miles de personas que perdieron a otras en Chile, hace 30 o 20 años atrás. Pienso en los padres que pierden hijos a manos de otros por cosas tan absurdas como peleas o una tarjeta de crédito. Pienso en todos quienes tienen que aguantarse malos servicios de salud, viviendas de 36 metros cuadrados, y educación deficiente -entre otras cosas- sin chistar.
Tal vez perdonar sea un trabajo personal de reconciliación (qué cliché suena eso) con uno mismo y con el otro. Tal vez perdonar signifique aprender que la herida está, pero que hoy es sólo cicatriz, y que si bien no duele, o tal vez menos, no se olvida. Puede que tenga que ver con recordar sin rencor, con avanzar, con mirar hacia adelante y seguir sin miedo. Quiero creer que tiene que ver más con lo que he descrito que con la necesidad imperiosa de olvidar. En materia de amor la historia es la misma, con la diferencia que el despecho puede paralizar casi tanto como la tristeza.
PD: Las cosas de la vida. En el buscador de sinónimos de word sale perdón como sinónimo de olvido.


4 Comments:
Me imagino que esas cosas o personas que te dejaron alguna cicatriz son imposibles de olvidar. Nadie olvida lo que fue importante alguna vez en su vida. No obstante, perdonar es posible, porque uno siempre tiene la inteligencia para entender o comprender por qué las cosas sucedieron de tal modo.
Desde que me patearon descubrí que mi mentora es Sola Sierra: sin perdón ni olvido. Eso pienso ahora en que trato de vengar cada uno de las cosas que me pasaron con aquel hombre. Creo que por ahí se nota mi sangre italiana...
A todo esto, me craneo y me craneo, pero explícame como editar las barras del costado (onda, "yo leo a..." llevo tres meses con el maldito blog y no aprendo!!!
¿perdonar = olvidar?
La verdad no lo creo así... una cosa es perdonar a las personas y otra muy distinta es olvidarte de lo que viviste con ella....
Al revés, creo que para poder perdonar hay que recordar, porque cuando uno se olvida, ¿de qué perdona?
Creo como dice "ces" k para perdonar es importante recordar. Perdonar es posible y necesario, sino perderíamos a demasiada gente en nuestras vidas. El problema, al menos para mí, es k pasa cuando perdonas, pero sólo ver a esa persona te duele. Pork recordar significa sentir nuevamente esa pena... creo k el perdón es algo k uno decide, pero el olvido, o al menos llegar a un punto en k recordar no duela, es algo k solo logra el tiempo.
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