domingo, julio 31, 2005

Perdón sin olvido

Hoy, Carrie Bradshow -sí, ella logra representar problemas que más que entretenerme me dan vueltas-planteó la eterna pregunta que nunca he logrado dilucidar: ¿Se puede perdonar sin olvidar? La primera vez que me acuerdo haber discutido el tema tengo que haber tenido trece o catorce años. Estaba en medio de una de esas clases en que para variar hacíamos cualquier cosa, menos lo que la persona de al frente había planificado, y la Cote me proponía que perdonar no implicaba olvido. La Coni y yo -que nos sentábamos detrás de la Cote y la Andrea- opinábamos que no. Que simplemente no se podía, porque perdonar implicaba haber olvidado también. Hoy no sé si eso es así o no. Es un tema, al igual que algunos otros que no he zanjado en mi vida, y que en un fin de semana como éste afloran. El deseamor fue un ítem en estos dos días, donde se me planteó nuevamente si era posible lo del perdón sin olvido. Es complejo, y mucho, más aún cuando se trata de heridas inmensamente profundas que se piensa como imposibles de curar. Esos dolores que han hecho tanto daño, que si el perdón fuera igual que el olvido , entrarían en la lista de los jamases. Pienso en las miles de personas que perdieron a otras en Chile, hace 30 o 20 años atrás. Pienso en los padres que pierden hijos a manos de otros por cosas tan absurdas como peleas o una tarjeta de crédito. Pienso en todos quienes tienen que aguantarse malos servicios de salud, viviendas de 36 metros cuadrados, y educación deficiente -entre otras cosas- sin chistar.
Tal vez perdonar sea un trabajo personal de reconciliación (qué cliché suena eso) con uno mismo y con el otro. Tal vez perdonar signifique aprender que la herida está, pero que hoy es sólo cicatriz, y que si bien no duele, o tal vez menos, no se olvida. Puede que tenga que ver con recordar sin rencor, con avanzar, con mirar hacia adelante y seguir sin miedo. Quiero creer que tiene que ver más con lo que he descrito que con la necesidad imperiosa de olvidar. En materia de amor la historia es la misma, con la diferencia que el despecho puede paralizar casi tanto como la tristeza.
PD: Las cosas de la vida. En el buscador de sinónimos de word sale perdón como sinónimo de olvido.

martes, julio 26, 2005

La Censura de los Medios


Lo de la importancia de los medios de comunicación es algo que cada día se hace más patente y no deja de llamarme la atención, debo reconocer. Aunque parezca extraño me asombra la inexistencia de hechos, cosas o personas, si es que no están en lo medios, cualquiera que sea. Parece evidente, es cierto, pero es algo que me produce impotencia, más que otra cosa -puede que ahí radique mi no amor por la carrera. A propósito de eso, me llamó la atención esta foto que vi ayer en La Tercera. La lectura de foto decía que era una niña que recolectaba agua en el campo de refugiados, en Sudán. Más allá de la crudeza de esta imagen me sorprendió ver que se trataba un tema como éste en un diario nacional. Aunque tampoco era para tanto, ya que sólo era parte de una sección tipo "fotorama" en que se mostraban las imágenes del mundo, más llamativas de la semana. Es una de las pocas veces que he leído sobre el tema en un medio chileno. De hecho, si no hubiera sido por un curso de la universidad no me habría enterado que en esa parte del planeta se está repitiendo la historia, la misma de Ruanda, y con la misma inacción de los organismos internacionales. Así, la gente se muere, los genocidios continúan, y la mitad del planeta no se entera, porque África no es parte de las pautas de los medios. A pesar de todo mi pensamiento fatídico, hoy me encontré con una nueva noticia de África, esta vez de Níger y la hambruna. Claramente nada bueno, pero al menos que se sepa ya sirve de algo.

lunes, julio 25, 2005

Adicción al mundo Blog

Me ha costado empezar a escribir en este Blog. Lo tengo hace poco más de una semana, tampoco es para tanto, pero creo que es resultado de cómo surgió este espacio: como un mero acto reflejo. Sí, porque inspirada en los varios diarios personales que reviso a diario, me pregunté por qué no. La respuesta no era difícil, siempre me he creído más voyerista -por decirlo de algún modo- que exhibicionista, si se pudiera poner en términos extremos esto de ventilar lo que uno hace, cree, profesa, quiere o piensa, en un "diario de vida virtual", como he visto que perídicos -de poca categoría, por cierto- le han puesto a este tipo de nuevos instrumentos mediales. Es complejo esto de los nuevos medios, pero atractivo al mismo tiempo. Me gusta la idea de democratizar las comunicaciones. Ojalá todo empezase a ser más horizontal. Hay quienes creen que es un imposible, yo quiero serguir creyendo que se puede luchar por eso. En fin, no sé si siga escribiendo mucho más- en la Escuela me quitaron el gusto por ello- pero un poco eso es lo que refleja el nombre de este espacio, que no es sólo mío, sino de todo quien lo lea (no creo que vayan a ser muchos, además de uno que otro adicto a la vida ajena, así como yo). Afuera hay mucha gente que quiere decir cosas, que quiere saber, aprender, y ser aprehendida, y eso me impresiona. Sí, porque hasta hace un par de años, al menos yo, no me lo habría imaginado. Por suerte hay cosas que me siguen asombrando, así como las canciones de Carla Bruni que bajé hoy, de las que entiendo la mitad, aunque de a poco voy mejorando.